Como un trazo de luz que define la atmósfera, el riel de iluminación aporta una nueva forma de expresión a la cocina: un gesto lineal, suspendido y suave, capaz de cambiar el ambiente con un simple movimiento de la mano.
La elección de los materiales refuerza esta visión. El aluminio anodizado en tono acero inoxidable, sello icónico de SMEG, reafirma su fuerza expresiva y luminosidad atemporal, mientras que el vidrio negro introduce una nota contemporánea, sofisticada y táctil, potenciando la sensorialidad.