Para la crema:
Coloca el queso crema en un tazón y suavízalo bien con las varillas.
Añade el azúcar y bate hasta que quede perfectamente integrado y casi disuelto.
Incorpora el cacao en polvo y mezcla nuevamente.
Agrega los huevos uno a uno, asegurándote de que cada huevo se integre por completo antes de añadir el siguiente. Continúa batiendo hasta obtener una textura similar a la de un pudín y añade el chocolate.
Cuando el chocolate esté bien incorporado, agrega la crema y sigue batiendo hasta lograr una consistencia firme. Este proceso tomará aproximadamente 5 minutos.
Vierte la mezcla en el molde, sobre la base de galleta, y hornea en el horno previamente calentado a 175 °C durante 90 minutos. El cheesecake estará listo cuando haya duplicado su tamaño, presente algunas grietas en la superficie y tenga una textura suave pero firme.
Mientras tanto, prepara la ganache derritiendo el chocolate a baño María. Déjalo enfriar y después añade la crema; comienza a batir hasta obtener una mezcla esponjosa y firme. Tomará algunos minutos, pero mientras más batas, mejor será la consistencia. En este punto, incorpora la sal para lograr el contraste salado.
Decora con frambuesas frescas, previamente lavadas y secadas con cuidado. Espolvorea un poco de azúcar glass por encima y disfruta este cheesecake con quien más quieres.