Para la masa: Disuelve la levadura en el agua, vierte el líquido obtenido en la harina y comienza a amasar. Antes de que el agua se absorba por completo, añade la sal y amasa vigorosamente durante 10 minutos. Cubre la mezcla con un paño húmedo (o película plástica) y deja reposar durante al menos 2 horas. Pasado este tiempo, toma la masa y forma dos bolas. Deja reposar por otras 4-6 horas.
Para el relleno: Licúa los tomates pelados con sal y aceite al gusto, hasta que la mezcla sea uniforme. Deja reposar durante todo el tiempo que tarde en elevarse la pizza. A continuación, corta el queso mozzarella en cubos. Después del tiempo de reposo, precalienta el horno con la piedra dentro. Luego extiende las bolas de masa con un rodillo, condimenta con un chorrito de aceite, el tomate y adorna con la mozzarella y una hoja de albahaca. Hornea sobre la piedra.
Cocción: 260 °C durante 7 minutos